Los aficionados madridistas o culés que no sean socios de esos clubes, o no sean personal VIP de la Real Federación Española de Futbol, no podrán adquirir entradas en taquilla para ver la final de la Copa de Su Majestad El Rey entre el FC Barcelona y el Real Madrid CF. La Casa Real y el Gobierno han preguntado a la RFEF por esta situación injusta denunciada por la Asociación de Personas con Discapacidad Verdiblanca de Almería.
Después de 19 días, la Federación sigue sin dar una versión pública acerca de la imposibilidad de la ciudadanía de acceder libremente a la compra de algunas de las 53.000 entradas disponibles sin tener que ser para ello socio de los clubes que se disputan la copa (cada uno ha vendido un 40% de las gradas entre sus abonados), o en la reventa, ni personal VIP entre los que la RFEF repartirá graciosamente el 20% restante, y entre las que se encuentran compromisos comerciales que también regalan entradas a sus clientes.
En opinión de Verdiblanca, con esta decisión de la Federación Española de Fútbol se limita el derecho de cualquier consumidor a la compra de un producto que, aun poniéndose a la venta, se hace de forma restringida e injusta.
Tanto el Secretario General de la Casa de Su Majestad El Rey, Ricardo Díez-Hochleitner Rodríguez, como el Director de Relaciones Externas del Consejo Superior de Deportes, Alfonso Jiménez Prado, han respondido a las quejas de Verdiblanca y han trasladado este malestar a la Federación para que hiciera alguna actuación al respecto.
El pasado 21 de marzo, Verdiblanca se dirigió a La Zarzuela para trasladarle el malestar de algunos de sus socios que, atónitos, no daban crédito a que la Federación Española de Fútbol se negara a poner a la venta entradas para el partido de la final del próximo día 20 en ventanilla, a pesar de que el campo de futbol anfitrión, el Mestalla de Valencia, cuenta con espacios reservados para personas con discapacidad.
A Verdiblanca le parece discriminatorio que en nombre de Su Majestad El Rey se haga un trato indefenso a quienes no son asociados ni personal VIP de la Federación. Ya el pasado 18 de febrero, esta entidad se dirigió a Jorge Pérez, como Secretario General de la Real Federación Española de Fútbol, planteando esta situación, y su respuesta de 22 del mismo mes fue que ésa era la situación porque la RFEF debe atender, de manera interna, sus compromisos institucionales, patrocinadores y diversos estamentos del fútbol nacional, autonómicos y locales.