Primero, unos minutos de calentamiento, para evitar lesiones. A continuación la práctica de un deporte adaptado, como hockey o baloncesto, más ejercicios de psicomotricidad, equilibrio y coordinación con aros y balones medicinales. Y, para terminar, juegos como el del pañuelo, que impliquen moverse y correr, y que fomenten también la interrelación y la socialización. Así, veintidós usuarios y usuarias de la Unidad de Estancia Diurna con Terapia Ocupacional ‘Juan Goytisolo’ de Verdiblanca han iniciado el programa ‘Ponte en forma’ del Patronato Municipal de Deportes de Almería para ganar en salud.

Este objetivo saludable y nada competitivo es mucho más valioso que cualquier medalla o reconocimiento deportivo. “Es saludable para el cuerpo”, tiene muy claro Jose, uno de los deportistas de Verdiblanca que, desde este mes de octubre, acuden al Pabellón de Pescadería dos veces por semana. Él va los lunes y los miércoles; la otra mitad del grupo practica la actividad física los martes y los jueves. Y así durante todo el curso 2013-2014.

Es el décimo año que el ‘Juan Goytisolo’ se inscribe en este programa municipal de deporte adaptado que promueve el Ayuntamiento de Almería y en el que colabora la Asociación de Personas con Discapacidad Verdiblanca. Jose, que es uno de los participantes veteranos y tiene problemas de movilidad, recuerda que en estas sesiones perdió el miedo a caerse, y ahora siente que anda más seguro, sin necesidad de agarrarse a la barandilla que circunda la pista en la que entrenan. Cuando él o alguien del resto del grupo no puede realizar una actividad determinada, el monitor le prepara una tabla de ejercicios de acuerdo con sus características y necesidades. Juani, otra de las usuarias, afirma que después de una sesión de actividad física se encuentra mejor, “con más vitalidad”.

¿Objetivos? “Evitar el sedentarismo, mejorar la coordinación y las capacidades motrices, y paliar y retrasar el deterioro físico como consecuencia de la edad o de la discapacidad”, subraya Amalia Tamayo, directora del ‘Juan Goytisolo’. Por todo ello, la actividad física es uno de los grandes caballos de batalla de esta Unidad de Verdiblanca. Los usuarios y usuarias que por sus circunstancias no pueden salir a hacer deporte al pabellón de Pescadería tienen su propia actividad de gimnasia, de una hora de duración, en los talleres del centro: movimientos de cuello, brazos, tren superior y piernas… Completamente adaptados, ya que quien no puede levantarse los realiza sentado. Además, parte de los ejercicios se desarrollan al ritmo de la música, a modo de baile, en una especie de aerobic. “Aquí nadie se queda sin moverse”, enfatiza Tamayo.