“En breve”. Ésta es la fecha a la que se han comprometido los técnicos del Área de Urbanismo del Ayuntamiento de la capital de Almería para subsanar las deficiencias detectadas por Verdiblanca en la recién inaugurada Rambla Iniesta. Las barreras y obstáculos para un libre y autónomo deambular han sido puestas en conocimiento de la empresa constructora para que intervenga lo antes posible.

Personal del Consistorio y de la Comisión de Accesibilidad de la Asociación de Personas con Discapacidad Verdiblanca han recorrido los dos kilómetros de longitud que abarcan esta nueva obra capitalina, acompañados por técnicos de la empresa que ha llevado a cabo esta intervención urbanística a la entrada de la ciudad, y que intercomunica varios barrios de la periferia.

Con el Decreto 293/2009 en la mano (por el que se aprueba el Reglamento que regula las Normas para la Accesibilidad en Andalucía), los seis representantes de las tres partes implicadas pudieron observar cómo los pasos de peatones no están a cota cero en la práctica totalidad del recorrido, y que existen serias dificultades para conectar los recorridos de quienes quieran ir de un barrio a otro, pues los obstáculos son mayores.

También se ha comprobado que los elementos dispuestos como las papeleras o pulsadores de semáforos, aun cumpliendo con la altura que deben tener (entre 70 y 120 cm), casi todos rozan la medida máxima establecida; aunque para Verdiblanca sería deseable que estuvieran más cerca de la altura mínima, con el fin de que personas en sillas de ruedas o de talla pequeña (acondroplasia), puedan usar estos elementos.

Otro aspecto destacado es que la inclinación de las pendientes de rampas son excesivas para un tránsito autónomo de personas en silla de ruedas; o que algunos pasos de peatones rebajados sólo están en uno de los lados de la carretera y no en ambos, o pintados de un lado pero sin coincidencia en el extremo opuesto